Dibujo en paint sobre mono y pelota – Digital
Nunca me sentí “obligado” a escribir algo. Si bien me gusta hacerlo, nunca ando con ganas o tiempo. Igual, por algunos empujones aconsejadores que recibí, y algunas previas amenazas mías, hoy decidí usar el blog para escribir también y no solo para poner discos, por más que también lo siga haciendo (poner discos).
Pensaba empezar contando mis peripecias (que palabra ah?) por Villa María (ya expliqué en otro post, que decidí venirme a vivir acá porque empezé la carrera universitaria de “Licenciatura en Composición musical con Orientación a la música popular” y que cada tanto iba a contar de mi vida). Ponele, el otro día me sentí defraudado (porque cagado es una palabra fuerte) por un chico “sordo”. Y digo “sordo” porque, por la forma en la que actuaba, empezé a sospechar. Espero poder ser lo más fiel posible a los hechos en este relato, para que así ustedes también puedan ver el motivo de mi duda.
Empiezo,
Me disponía a viajar a Córdoba (capital), lo cuál hago a menudo, ya que en un principio, yo vivía allí, mi familia esta ahí y muchos de mis amigos y conocidos viven en ese lugar. La cosa es que me subí a un colectivo en la terminal de V.M y no me termino de acomodar cuando se me acerca un chico que entregaba una especie de folletos con cartitas de amor (re cursis y con dibujos que daban miedo. EJEMPLO) y un manual con dibujos de señas y códigos de los días de la semana y los meses del año.
Salía 1 (uno) peso.
Tenía algunas monedas en los bolsillos, asi que decidí esperar a que el chico terminara de repartir y recoger y comprarle uno. Llega hasta mi asiento, meto la mano en el bolsillo y veo que tenía una moneda de 50 centavos y dos de 25. No se si las saque muy fuerte, la cosa es que una de 25 salió volando y se metió entre la ventana y el asiento del colectivo (un lugar muy estrecho, creanme), por lo que le doy en la mano los 75 centavos que tenía y le hago seña de que espere que busco la moneda que se me había caído.
Estaba muy difícil la cosa.
Cuando logro atrapar a la monedita, miro y el chico se estaba bajando del micro así que le grito ( En este momento empieza mi sospecha) y se da vuelta. Viene. Saco un billete de 2 pesos y le digo de que me devuelva los 75 centavos que le dí, y que me cobre del billete. Se ve que no me entedió, porque me mostró los folletos de nuevo. Le digo no, gracias, pero me los acerco más a la cara y me señalo el primero.
Acepto, esperando que me devuelva las monedas al menos.
Empezaba a odiar a los folletos.
Le digo bueno, gracias (todo esto acompañado de gestos para que me entendiera) y le extiendo la mano para que me devuelva algo…
No.
Me seguía mostrando los folletos y los agitaba, ademas de hacer un abanico con ellos. Toqué con el dedo uno del medio. Me lo dió y se fué.
Era sordo o era re vivo, una de dos.
Al menos logré alcanzar la monedita que se me había caído, pero la indignación que tenía, valía por varios pesos (si, cualquiera la frase, y que?).
Termine con 3 folletos en la mano, en fin….






4 respuestas hasta el momento ↓
manancancho // Marzo 10, 2008 a 11:39 pm
ve? por irse a villa maria. En el E1 o el N3 no le hubiese pasado eso…
se lo digo x experiencia propia!!
juas!
Vespertine // Marzo 11, 2008 a 2:22 pm
Tomi, es bueno lo que escribís. Espero que no te hayas enojado por mi ejemplo. Me gustan tus dibujitosssss
Tomás // Marzo 11, 2008 a 10:04 pm
Jajaja es groso que me lo digas vos. Como me voy a enojar? es un buen consejo el que me diste.
Gracias por los dibujos y a mi también me gusta lo que escribis.
santy // Abril 3, 2008 a 1:58 am
jajaaj..sos un groso tomy…te re quiero..y se te extaña mucho…